| El legado glorioso del
mártir: FE, UNION, DISCIPLINA Y ACCION.


Párrafos del
Magistral Discurso del Mártir, del 19 de Noviembre de 1933, en la Grama de Mansiche.
Compañeros:
Nuestro Partido, vitalizado
por la experiencia del dolor, insurge ahora con una más firme conciencia de su misión
histórica, mas dueño que nunca de su responsabilidad.
Por eso, militantes y jefes
sabemos que nuestro deber nos marca hoy aprovechar la tregua semidemocrática que ha
impuesto la ciudadanía, en organizarnos sobre bases científicas, en ajustar hasta la
perfección nuestra maquinaria, en capacitarnos desde el llano para la difícil tarea de
mañana. Por que no hay que olvidar, compañeros, que constituimos un partido de gobierno,
que somos un partido llamado a reivindicar para las mayorías productoras el derecho a
rumbar los destinos del Estado.
Somos el país mismo, el
país en su autentico sentido integral. Y el país constata sin sorpresa el impulso
creador del Aprismo, que no es sino la resultante de sus viejos dolores, la expresión de
sus profundos anhelos, el cauce por donde se proyectan al futuro las ansias supremas de un
pueblo que no quiere morir.
Y el país constata nuestro
realismo y nuestra capacidad constructiva y renovadora, y los confronta con la
organización que el civilismo impuso a las instituciones y a los organismos estaduales
organización sistemática del peculado, de la explotación, del engaño y el
cinismo--; y se resuelve naturalmente por nosotros, sus interpretes y acrecen
formidablemente nuestros efectivos en toda la extensión del territorio nacional.
Y porque somos el país y
vamos a gobernarlo mas o menos a breve plazo, nuestra responsabilidad es mayor todavía y
NUESTRA ACTIVIDAD DEBE CENTUPLICARSE. Apresurémonos, compañeros apristas a construir el
indestructible edificio de concreto de nuestra organización científica y hagámosla
reposar en los grandes pilares de la DISCPLINA, de la UNION y de la FE, que nos han hecho
vencer a la calumnia primero y a la bala después.
Fe y Unión compañeros,
para que el edificio no se resquebraje y para que el enemigo siempre en acecho y
siempre dispuesto a descargar sobre nosotros la fobia de sus irasno utilice las
grietas para filtrar el veneno corrosivo de su intriga.
Fe y Unión, compañeros,
para alcanzar el triunfo de nuestras demandas inmediatas, para impedir que sigan
gravitando en el actual clima político los rezagos de la sangrienta tiranía de ayer,
para recuperar la plenitud de nuestras libertades y derechos.
Fe y Union, compañeros,
para cristalizar mas tarde en realidad tangible la formidable esperanza por la que, cara
al sol, cayeron nuestros gloriosos Mártires.
Fe y Unión, compañeros,
para coronar la obra de Justicia Social por cuyo mas pronto advenimiento seis mil hermanos
nuestros ofrendaron la sangre de su sangre.
Fe y Unión, compañeros,
para defender de la proterva intriga civilista el edificio de acero que constituye la
organización aprista en marcha hacia la justicia del pueblo y para el pueblo.
Termino, compañeros,
pidiéndoles que me acompañéis a vocear este grito que sintetiza nuestro dolor y nuestra
esperanza:
¡En el dolor!,
¡En la lucha!, ¡En la victoria!: ¡HERMANOS!

De la Revista
"LINEA", No. 04-1984-Director: Lino Cerna M.
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